Descubre cómo los agares QSol® y QSol® Soft mejoran la textura, estabilidad y vida útil de productos lácteos y fermentados. Su disolución a baja temperatura preserva las propiedades del producto y optimiza los procesos industriales, ofreciendo una alternativa innovadora para la industria láctea.
El agar se ha convertido en una alternativa innovadora en la industria láctea, cada vez más utilizado en sustitución al tradicional uso de carragenatos. A diferencia de estos, que requieren agentes externos para gelificar y pueden afectar el sabor, color u olor de los alimentos, el agar forma un gel físico mediante puentes de hidrógeno sin necesidad de aditivos externos. Esta característica hace que el agar pueda aportar mayor estabilidad y vida útil a los productos lácteos, debido a su baja reactividad con las proteínas de la leche.
Los agares de solubilidad a baja temperatura evitan la desnaturalización de las proteínas lácteas durante el proceso de disolución, garantizando una textura estable y homogénea. Esto ha impulsado su uso en la producción de postres lácteos y quesos para untar, donde su presencia ha demostrado mejorar la textura, reducir el suero y realzar las cualidades de corte en los quesos.
Los agares Qsol y Qsol Soft ofrecen soluciones innovadoras para quesos y lácteos fermentados, mejorando tanto la textura como la estabilidad de los productos. El agar Qsol, con su capacidad para disolverse a 80ºC, no solo ahorra tiempo y dinero, sino que también preserva las propiedades organolépticas en productos sensibles al calor. Por su parte, los agares Qsol Soft, con rápida disolución y bajas fuerzas de gel, brindan una textura cremosa y untuosa al producto final.
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